-Papi, ¿Cuánto ganas por hora?
El padre molesto respondió
-Déjame tranquilo que estoy cansado.
-Pero papi- insistía -, dime por favor cuanto ganas por hora.
-Ocho pesos por hora –contesto- el padre de mala gana.
-Papi, ¿me podrías prestar cuatro pesos?
Pregunto el hijo
EL padre enfurecido le dijo:
-Ya te dije que no me molestes. Cállate ya y vete a dormir.
A la hora de dormir, el padre que había meditado sobre lo sucedido, se sentía culpable. Entonces fue al cuarto del hijo y le pregunto con voz conmovida
-¿Duermes hijo? Aquí tienes el dinero que me pediste.
El niño le dio las gracias y metiendo la manita bajo la almohada saco unos billetes.
-¡Ahora ya complete el dinero! ¡Tengo ocho pesos!
¿ Me podrías vender una hora de tu tiempo?
***Existen miles de niños, que desean ardientemente que sus padres le dediquen una hora de tiempo***
yo creo que todo niño necesita el amor, cariño y sobre todo comprension de parte de sus padres, de esa manera crecera y sera un hombre seguro de lograr sus metas y objetivos en la vida
ResponderEliminar5TO "G" N°20